Se abre en una pestaña nueva

San Martin # 428, Of.02 - Iquique, Chile

contacto@diariolongino.cl

Ingresar
Contacto
viernes, octubre 16, 2026

Emprendimiento y Negocios

Tarapacá acelera la era del almacenamiento: BESS Patache avanza con 300 MW y capacidad para guardar energía por cinco horas

Autor

por diariolongino

Publicado

octubre 3, 2026

Tiempo de lectura

Proyecto de US$300 millones avanza al sur de Iquique y refuerza el nuevo mapa eléctrico regional

  • La iniciativa registra entre un 31% y 33% de avance y contempla 268 contenedores de baterías, 1.500 MWh de capacidad de almacenamiento y hasta 160 empleos durante su construcción. El proyecto se suma a otras inversiones que están convirtiendo a Tarapacá en un polo donde ya no basta con producir energía solar: el desafío ahora es almacenarla y entregarla al sistema cuando realmente se necesita.

Tarapacá está entrando en una segunda etapa de su transformación energética. Durante años, el norte de Chile concentró buena parte de su expansión en aprovechar uno de sus recursos más abundantes: la radiación solar. Ahora, mientras aumenta la generación renovable y persisten restricciones para transportar toda esa electricidad en determinados horarios, una nueva infraestructura comienza a ocupar un lugar estratégico en el desierto: enormes sistemas de baterías capaces de guardar energía durante el día para devolverla a la red varias horas después.

Ese cambio comienza a tomar forma al sur de Iquique con el Proyecto BESS Patache, una iniciativa de almacenamiento energético que considera una inversión estimada de US$300 millones, una potencia de 300 megawatts (MW) y una capacidad de 1.500 megawatts hora (MWh). En términos operacionales, las cifras significan que el sistema podrá entregar sus 300 MW de potencia durante aproximadamente cinco horas. La construcción fue anunciada en abril por Copenhagen Infrastructure Partners (CIP), a través de su Growth Markets Fund II.

El proyecto fue inspeccionado recientemente por el seremi de Energía de Tarapacá, Juan Ignacio Boudon, quien realizó una visita técnica para conocer el estado de las obras y los componentes que darán vida a una instalación que representa el cambio que está experimentando la matriz eléctrica regional.

Según los antecedentes entregados durante el recorrido, BESS Patache considera la instalación de 268 contenedores de baterías y actualmente presenta entre un 31% y un 33% de avance. Las faenas se aproximan además a completar el hormigonado de las fundaciones sobre las cuales serán instalados los equipos. Durante su etapa de construcción, la iniciativa contempla un peak cercano a 160 puestos de trabajo.

“Tarapacá está dando pasos concretos hacia una nueva etapa de su desarrollo energético”, sostuvo Boudon, quien destacó las dimensiones del proyecto y su capacidad para almacenar electricidad durante cinco horas. Para la autoridad, este tipo de inversiones permite avanzar en seguridad, flexibilidad y modernización del sistema eléctrico.

Felipe Daza, encargado de la Oficina Técnica del Proyecto BESS Patache, explicó que una vez completadas las fundaciones comenzará el montaje de los equipos, paralelamente a las obras civiles que todavía permanecen pendientes.

Pero detrás del porcentaje de avance y de los cientos de contenedores existe una transformación bastante mayor. La expansión de las baterías responde a uno de los grandes desafíos que enfrenta la transición energética chilena: producir energía renovable no necesariamente significa que toda esa electricidad pueda utilizarse inmediatamente.

GUARDAR EL SOL PARA UTILIZARLO DESPUÉS

Los sistemas BESS —sigla en inglés de Battery Energy Storage System— funcionan, en términos simples, como grandes depósitos eléctricos. En períodos donde existe abundante generación renovable pueden almacenar electricidad para posteriormente entregarla al Sistema Eléctrico Nacional cuando aumenta la demanda o existen mejores condiciones para transportarla.

La ubicación de Patache resulta particularmente relevante. CIP ha explicado que el proyecto se emplaza en una zona de elevado recurso solar, próxima a infraestructura de transmisión existente y a polos industriales con consumo intensivo de energía. Su propósito será precisamente trasladar excedentes de generación fotovoltaica desde las horas de alta producción solar hacia períodos de mayor demanda. pv magazine Latinoamérica

Ese problema tiene especial importancia en Tarapacá. Un estudio académico de la Universidad Técnica Federico Santa María identificó un aumento sostenido del vertimiento solar regional asociado al crecimiento de la generación fotovoltaica y a restricciones de transmisión, analizando precisamente el almacenamiento BESS como una alternativa para gestionar esos excedentes.

El concepto de vertimiento resulta fundamental para comprender esta nueva carrera energética. Cuando las centrales renovables están en condiciones de producir más electricidad de la que el sistema puede absorber o transportar en determinado momento, parte de esa generación debe reducirse. Las baterías permiten capturar una fracción de esa energía y desplazar su utilización hacia otras horas.

De esta manera, la discusión energética regional está cambiando. Ya no se trata solamente de determinar cuántos paneles solares pueden instalarse en el desierto, sino de resolver cuánto de esa energía puede efectivamente aprovecharse, transportarse y almacenarse.

TARAPACÁ SUMA PROYECTOS Y CAMBIA SU PERFIL ENERGÉTICO

BESS Patache no está llegando a un territorio vacío. Durante 2026, Tarapacá ha acumulado señales de que el almacenamiento está dejando de ser una tecnología complementaria para convertirse en una pieza central de su infraestructura eléctrica.

En mayo fue inaugurado en la región el parque fotovoltaico Víctor Jara, que incorporó un sistema BESS de hasta 200 MW y autonomía de cinco horas, diseñado para almacenar excedentes solares e inyectarlos posteriormente al Sistema Eléctrico Nacional en horarios de mayor demanda. El Ministerio de Energía lo presentó como uno de los sistemas de almacenamiento de mayor tamaño de Latinoamérica.

A ello se agrega el sistema asociado a Granja Solar, que dispone de 105 MW de potencia de inyección y 420 MWh de almacenamiento. En agosto, Copec informó que esa infraestructura había alcanzado un 64% de avance. El proyecto complementa una planta fotovoltaica de 123 MWp y busca transformar el complejo en una central renovable con capacidad de almacenamiento.

El escenario futuro muestra todavía más movimiento. El estudio preliminar de transmisión y restricciones elaborado por el Coordinador Eléctrico Nacional incluye diversos proyectos BESS proyectados para los próximos años, reflejando la magnitud que está adquiriendo esta tecnología dentro de la planificación del sistema eléctrico chileno. Coordinador

DE GENERAR ENERGÍA A ADMINISTRARLA

La transformación tiene también implicancias económicas. Durante décadas, la discusión energética estuvo concentrada principalmente en aumentar la capacidad instalada. Con la penetración masiva de fuentes solares y eólicas, el desafío comienza a trasladarse hacia la capacidad de administrar una generación que cambia dependiendo de la hora del día y de las condiciones ambientales.

Una planta solar produce precisamente cuando existe radiación. La demanda eléctrica, sin embargo, no necesariamente alcanza su máximo en esas mismas horas. Allí aparece el almacenamiento como un puente entre el momento en que la electricidad está disponible y aquel en que el sistema necesita utilizarla.

La expansión de estas tecnologías puede además disminuir la necesidad de recurrir en determinados períodos a generación térmica. CIP señala que Patache está diseñado para desplazar excedentes solares hacia horas de mayor demanda, reduciendo la dependencia de generación térmica y contribuyendo a un sistema eléctrico más eficiente y resiliente.

Esto no significa que las baterías solucionen por sí solas todos los desafíos eléctricos. La expansión renovable continúa requiriendo líneas de transmisión, subestaciones, planificación territorial y coordinación entre generación, almacenamiento y consumo. Pero los proyectos actualmente en construcción muestran que la infraestructura energética del norte comienza a evolucionar desde un modelo basado fundamentalmente en generar electricidad hacia otro donde almacenarla tendrá un valor igualmente estratégico.

Para Tarapacá, aquello representa una oportunidad y también un desafío. La magnitud de las inversiones abre espacio para empleo durante la construcción, servicios especializados, proveedores y nuevas competencias técnicas, aunque el impacto laboral permanente de instalaciones altamente automatizadas será distinto al observado durante las faenas.

BESS Patache sintetiza esa transición. Sus 300 MW de potencia pueden llamar la atención por su escala, pero son sus 1.500 MWh los que explican mejor el cambio: representan cinco horas en las que electricidad previamente almacenada podrá volver al sistema.

Cuando sus 268 contenedores estén instalados, el proyecto será mucho más que una extensa infraestructura de baterías en el desierto. Será parte de una transformación que ya comienza a modificar el mapa energético regional.

Tarapacá aprendió primero a aprovechar el sol para producir electricidad. La nueva carrera consiste en conseguir que esa energía no se pierda cuando sobra y esté disponible cuando realmente hace falta.

    Etiquetas :

    Noticias relacionadas

    Deja el primer comentario

    Iniciar sesión