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sábado, octubre 17, 2026

Alto Hospicio

De Alto Hospicio a la NASA: niño de seis años viajará a Estados Unidos tras lograr asistencia perfecta a clases

Autor

por diariolongino

Publicado

octubre 16, 2026

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EDUCACIÓN Y COMUNIDAD

Hans Jelvez Román, estudiante de kínder de la Escuela Especial de Lenguaje Santa Lucía, obtuvo el premio regional del concurso “Haz que Despeguen” gracias a su 100% de asistencia durante el primer semestre. En enero de 2027 conocerá el Centro Espacial Kennedy junto a su padre, en una experiencia que reconoce el esfuerzo familiar y destaca la importancia de la educación inicial.

En una historia donde la perseverancia, el compromiso familiar y el amor por la educación se transformaron en las claves de un logro extraordinario, un niño de apenas seis años de Alto Hospicio se prepara para vivir una experiencia que difícilmente olvidará. Se trata de Hans Jelvez Román, estudiante de kínder de la Escuela Especial de Lenguaje Santa Lucía, quien viajará en enero de 2027 hasta Estados Unidos para conocer el Centro Espacial Kennedy de la NASA, luego de convertirse en el ganador regional del concurso nacional “Haz que Despeguen”, impulsado por Fundación Educacional Oportunidad.

Lo que comenzó como una rutina cotidiana de asistencia a clases terminó abriendo las puertas a una experiencia internacional que permitirá al pequeño estudiante conocer uno de los centros espaciales más emblemáticos del mundo. Su constancia durante el primer semestre del año, período en el que alcanzó un 100% de asistencia, fue determinante para obtener este reconocimiento, que también representa un motivo de orgullo para su familia, sus profesores y la comunidad educativa hospiciana.

La noticia adquiere especial importancia porque demuestra que detrás de los grandes sueños infantiles muchas veces existen esfuerzos aparentemente sencillos, pero fundamentales para el desarrollo personal y académico. Levantarse cada mañana, prepararse para asistir al establecimiento, participar en las actividades pedagógicas y mantener una presencia constante en el aula fueron parte del camino que hoy permite a Hans proyectar una aventura que lo llevará desde el norte de Chile hasta Florida, Estados Unidos.

Su historia también instala una reflexión relevante sobre el papel que desempeña la educación inicial en la construcción de oportunidades, especialmente en comunas como Alto Hospicio, donde miles de familias depositan en los establecimientos educacionales sus expectativas de desarrollo y mejores condiciones de vida para las nuevas generaciones.

Una ceremonia marcada por la emoción y el orgullo familiar

Para destacar este importante logro, Fundación Educacional Oportunidad, junto con la Escuela Especial de Lenguaje Santa Lucía, organizó una ceremonia de reconocimiento que reunió a integrantes de la comunidad educativa y familiares del estudiante.

La actividad permitió celebrar públicamente el compromiso demostrado por Hans durante el primer semestre, pero también reconocer el trabajo desarrollado por su entorno familiar y por los profesionales que diariamente acompañan su proceso educativo.

Durante la jornada, Valeria Romero, representante de Fundación Educacional Oportunidad, entregó al pequeño un diploma y un set de cuentos de “Súper Asistencia”, elementos que simbolizan el reconocimiento a su constancia y buscan continuar fortaleciendo su interés por el aprendizaje.

La ceremonia también consideró una distinción especial para la Escuela Santa Lucía, que recibió una placa recordatoria por su compromiso con la promoción de la asistencia regular a clases. Este gesto puso de relieve que los resultados educativos no dependen únicamente de los estudiantes, sino también del acompañamiento de las familias, los equipos docentes y las comunidades escolares.

Uno de los momentos más significativos estuvo marcado por las palabras de Nidya Román, madre de Hans, quien expresó la profunda emoción que significó para su familia presenciar este reconocimiento.

“Fue una ceremonia muy emocionante. Nos sentimos orgullosos y agradecidos, porque detrás de este premio hay esfuerzo diario, compromiso y mucho amor. Ver a mi hijo recibir este reconocimiento es un momento que guardaremos con mucho cariño en nuestros corazones”, señaló.

Sus declaraciones reflejan la dimensión humana de una distinción que trasciende el viaje y pone en valor el esfuerzo familiar. Para los padres y apoderados, conseguir una asistencia constante durante todo un semestre implica organización, responsabilidad y una preocupación permanente por asegurar la participación de sus hijos en las actividades educativas.

La madre del estudiante destacó también que el premio constituye una oportunidad para reforzar desde la infancia valores fundamentales como la responsabilidad, la perseverancia y el compromiso con las tareas cotidianas.

“Nos llena de alegría que se reconozca su esfuerzo desde pequeño, porque también es una forma de valorar la importancia de crear hábitos, asumir responsabilidades y reconocer el valor de la educación. Esperamos que este premio lo motive a seguir aprendiendo y cumpliendo sus sueños”, manifestó.

Sus palabras evidencian que, más allá del reconocimiento obtenido, la familia espera que esta experiencia tenga un efecto positivo y duradero en el desarrollo de Hans, incentivándolo a mantener su entusiasmo por aprender y descubrir nuevas oportunidades.

Un viaje que abrirá las puertas al mundo espacial

El premio obtenido por Hans contempla un viaje en enero de 2027 hasta Florida, Estados Unidos, donde conocerá el Centro Espacial Kennedy, instalación vinculada a la historia de la exploración espacial estadounidense y que cuenta con espacios de divulgación científica destinados a acercar el conocimiento del universo a sus visitantes.

El niño viajará acompañado de su padre y compartirá esta experiencia con los otros 17 ganadores del concurso “Haz que Despeguen”, quienes también fueron reconocidos por su destacada asistencia escolar.

Para un estudiante de seis años, esta oportunidad representa mucho más que recorrer instalaciones relacionadas con la exploración espacial. Será una ocasión para descubrir nuevas realidades, acercarse a la ciencia y ampliar su conocimiento del mundo mediante una experiencia que difícilmente podría desarrollarse dentro de una sala de clases.

La visita al Centro Espacial Kennedy permitirá conocer aspectos de la historia de los viajes espaciales, las misiones desarrolladas por la NASA y los avances científicos y tecnológicos que han permitido a la humanidad explorar más allá de nuestro planeta.

Desde la perspectiva educativa, estas experiencias pueden despertar la curiosidad por disciplinas como la astronomía, la física, las matemáticas y la tecnología, contribuyendo a que niños y niñas comprendan que el conocimiento abre oportunidades que pueden extenderse mucho más allá de su entorno inmediato.

Para Alto Hospicio, el reconocimiento también representa una oportunidad de visibilizar el trabajo desarrollado por establecimientos que atienden a estudiantes en sus primeros años de formación y que cumplen una función esencial en el fortalecimiento del lenguaje, las habilidades sociales y el desarrollo integral de la infancia.

Fundación Educacional Oportunidad destaca el compromiso del estudiante

Desde Fundación Educacional Oportunidad valoraron el reconocimiento obtenido por Hans, resaltando que su asistencia perfecta constituye una demostración de compromiso con el aprendizaje y una oportunidad para motivar a otros estudiantes y familias.

Valeria Romero, representante de la fundación, destacó especialmente la posibilidad de acompañar al pequeño y a sus familiares durante la ceremonia realizada en el establecimiento educacional.

“Fue una alegría inmensa acompañar a Hans y a su familia en este momento tan especial y reconocer su compromiso con la educación. Gracias a su 100 % de asistencia durante el primer semestre, Hans podrá vivir una experiencia inolvidable en el Centro Espacial Kennedy, que esperamos amplíe sus horizontes y lo inspire a seguir aprendiendo y descubriendo nuevas oportunidades en el futuro”, expresó.

La representante de la institución puso énfasis en el valor formativo de mantener una asistencia constante durante los primeros años de escolaridad, etapa considerada fundamental para adquirir conocimientos y desarrollar capacidades que acompañarán a los estudiantes durante toda su trayectoria educativa.

El concurso “Haz que Despeguen” pone precisamente en el centro de la discusión la relevancia de asistir regularmente a clases, transformando un hábito cotidiano en una oportunidad de reconocimiento y motivación para niños, niñas y sus familias.

Esta experiencia demuestra, además, que los incentivos educativos pueden contribuir a dar visibilidad a prácticas positivas dentro de las comunidades escolares, reconociendo tanto el esfuerzo individual como el trabajo colectivo necesario para alcanzar buenos resultados.

Escuela Santa Lucía: un orgullo para toda la comunidad educativa

La emoción también estuvo presente entre los integrantes de la Escuela Especial de Lenguaje Santa Lucía, establecimiento donde Hans cursa kínder y recibe acompañamiento en una etapa decisiva de su formación.

Perla Guthrie, directora subrogante del recinto, destacó que el reconocimiento no solamente representa un logro individual, sino que constituye una motivación para el conjunto de estudiantes, familias y profesionales que integran la institución.

“Que un estudiante de nuestra escuela de lenguaje tenga la oportunidad de viajar a Estados Unidos y conocer la NASA es un logro que trasciende lo individual y se convierte en una motivación para todos”, afirmó.

La directiva enfatizó que la asistencia regular resulta especialmente importante en la educación inicial, porque permite dar continuidad a los procesos pedagógicos y fortalecer habilidades fundamentales para el posterior desarrollo académico.

Cada jornada de clases ofrece oportunidades para participar en actividades de aprendizaje, reforzar el lenguaje, compartir experiencias con otros niños y desarrollar herramientas que favorecen la autonomía y la convivencia.

En el caso de las escuelas especiales de lenguaje, la continuidad de la asistencia adquiere particular importancia porque permite desarrollar de manera sistemática las experiencias educativas destinadas a fortalecer las capacidades comunicativas de los estudiantes.

“Sabemos que la asistencia regular es fundamental para el aprendizaje de las niñas y niños, especialmente durante la educación inicial. Cada jornada representa una oportunidad para desarrollar habilidades, fortalecer el lenguaje, compartir con sus pares y avanzar en la trayectoria educativa”, sostuvo Guthrie.

La directora también destacó el trabajo colaborativo que mantiene el establecimiento con padres y apoderados para promover la asistencia escolar y fortalecer el acompañamiento familiar.

“Por eso, trabajamos de manera cercana y colaborativa con las familias, promoviendo la importancia de asistir a clases y el rol que cumplen en el aprendizaje de sus hijas e hijos”, agregó.

La asistencia escolar como puerta de entrada a nuevas oportunidades

La historia de Hans permite abordar un desafío permanente del sistema educativo: conseguir que niños y niñas asistan regularmente a los establecimientos, especialmente durante los primeros años de formación, cuando comienzan a desarrollar hábitos, capacidades comunicativas y relaciones sociales.

La asistencia no solamente representa el cumplimiento de una obligación escolar, sino también una condición importante para asegurar la continuidad de los aprendizajes y favorecer el desarrollo integral.

Cuando un estudiante participa regularmente en las actividades pedagógicas, cuenta con mayores oportunidades de mantener contacto con sus compañeros, desarrollar habilidades sociales y aprovechar el acompañamiento de los profesionales de la educación.

No obstante, promover la asistencia también implica reconocer que las familias pueden enfrentar dificultades relacionadas con la salud, el transporte, las responsabilidades laborales y otras circunstancias que afectan su organización cotidiana. Por ello, las estrategias educativas requieren acompañamiento, comunicación y comprensión de las distintas realidades familiares.

En ese contexto, el reconocimiento obtenido por Hans constituye un ejemplo positivo de lo que puede alcanzarse mediante la colaboración entre el hogar y la escuela, sin perder de vista que la responsabilidad de garantizar oportunidades educativas corresponde también a las instituciones y a la sociedad.

La experiencia del pequeño hospiciano demuestra que las iniciativas destinadas a incentivar la asistencia pueden proyectarse mucho más allá de una premiación, generando conversaciones familiares y comunitarias sobre el valor de la educación desde la primera infancia.

Un orgullo hospiciano que trasciende las fronteras

La próxima visita de Hans al Centro Espacial Kennedy representa una historia especialmente significativa para Alto Hospicio, una comuna que continúa creciendo y donde la educación constituye una herramienta fundamental para el desarrollo de nuevas generaciones.

Que un estudiante de una escuela especial de lenguaje tenga la oportunidad de viajar al extranjero gracias a su compromiso escolar contribuye a visibilizar el esfuerzo que diariamente realizan familias, docentes y equipos educativos para construir mejores oportunidades.

El reconocimiento también demuestra que los logros de la infancia merecen ocupar un lugar relevante dentro de las noticias regionales, porque detrás de cada experiencia positiva existe una historia que puede inspirar a otros niños y niñas.

En enero de 2027, Hans Jelvez Román tendrá la oportunidad de conocer uno de los lugares más representativos de la exploración espacial, acompañado de su padre y de estudiantes provenientes de otras regiones del país.

Será el resultado de un camino iniciado en las salas de clases de la Escuela Santa Lucía, donde la asistencia diaria se transformó en una oportunidad extraordinaria.

Pero el mayor significado de esta historia no está únicamente en el destino del viaje, sino en el mensaje que deja para la comunidad: la educación inicial merece atención, acompañamiento y reconocimiento, porque durante esos primeros años se construyen aprendizajes y hábitos que pueden marcar el futuro.

Desde Alto Hospicio hasta el Centro Espacial Kennedy, Hans llevará consigo una experiencia que nació del compromiso con su educación y del respaldo de su familia y sus profesores. Una historia que demuestra que los grandes sueños también pueden comenzar con pequeños pasos, como asistir cada mañana a clases, aprender junto a los compañeros y descubrir que, con oportunidades y apoyo, el horizonte puede llegar mucho más lejos de lo imaginado.

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