Ciencia y Tecnología
Ciencia, educación y reciclaje se unen para proteger el tillandsial de Minas Viejas
Autor
por diariolonginoPublicado
octubre 2, 2026Tiempo de lectura

- Estudiantes, voluntarios e investigadores desarrollaron una jornada ambiental en Alto Hospicio que incluyó limpieza, mantención, trasplante de especies y la instalación experimental de atrapanieblas confeccionados con textiles recuperados.
El tillandsial de Minas Viejas volvió a convertirse en una verdadera aula abierta en medio del desierto. Estudiantes, voluntarios e investigadores participaron en una jornada educativa y ambiental organizada por la Oficina de Turismo y Patrimonio de la Municipalidad de Alto Hospicio, con el objetivo de fortalecer la protección de este particular ecosistema y acercar a la comunidad al conocimiento de uno de los patrimonios naturales más singulares de la Región de Tarapacá.
Durante la actividad, estudiantes pertenecientes a la Brigada Ecocolibrí del Colegio Monte Carmelo recorrieron el sector, conocieron en terreno el funcionamiento de los atrapanieblas y participaron en labores de limpieza, combinando educación ambiental con acciones directas de conservación.
La experiencia permitió que los alumnos conocieran cómo las tillandsias logran sobrevivir en condiciones de extrema aridez prácticamente sin depender de precipitaciones. Estas plantas obtienen gran parte de la humedad necesaria para su subsistencia a partir de la niebla costera o camanchaca, fenómeno característico de la cordillera de la Costa del norte del país.

Los campos de tillandsias existentes en Tarapacá forman parte de un ecosistema presente principalmente en zonas interiores próximas a la costa de las regiones de Arica y Parinacota y Tarapacá, entre aproximadamente 800 y 1.400 metros de altitud. Información oficial del sistema de biodiversidad del Estado identifica más de 3.390 hectáreas de este ecosistema dentro de la comuna de Alto Hospicio.
Estudios desarrollados durante décadas en la región han establecido que especies como la Tillandsia landbeckii poseen una extraordinaria adaptación a las condiciones hiperáridas del desierto y dependen fuertemente de la humedad y los nutrientes transportados por la niebla. Investigaciones sobre los campos existentes en las cercanías de Iquique también han advertido sobre su fragilidad y la necesidad de avanzar en medidas que permitan protegerlos.
A las actividades educativas se sumó la Brigada de Voluntarios por la Cultura, el Turismo y Patrimonio, cuyos integrantes efectuaron trabajos de mantención del sistema de riego instalado en el lugar y realizaron el trasplante de especies entregadas por el Parque Urbano Santa Rosa.
Sin embargo, uno de los aspectos más innovadores de la jornada estuvo relacionado con la investigación científica que se desarrolla en el sector.
Un equipo de investigadores de la Pontificia Universidad Católica de Chile instaló tres prototipos experimentales de atrapanieblas confeccionados con mallas producidas a partir de ropa en desuso proveniente de Alto Hospicio. El objetivo será medir su comportamiento y determinar la capacidad que estos materiales reutilizados poseen para captar agua proveniente de la niebla.
La iniciativa conecta dos desafíos ambientales especialmente relevantes para la comuna: la escasez de agua característica del territorio desértico y la acumulación de residuos textiles.

La propia Universidad Católica viene desarrollando durante 2026 un proyecto denominado “Atrapar la niebla con ropa del vertedero de Alto Hospicio como ready-made productivo”, una investigación interdisciplinaria que busca explorar nuevos usos para residuos textiles descartados en el territorio y transformarlos en superficies capaces de capturar agua de la camanchaca. El proyecto reúne especialistas de áreas como diseño, arquitectura y geología.
La experiencia adquiere especial relevancia en Alto Hospicio, comuna que durante los últimos años se ha convertido también en un símbolo internacional del problema generado por el descarte masivo de prendas y residuos provenientes de la industria textil. La posibilidad de transformar parte de ese material en herramientas destinadas a la captación de agua plantea una línea experimental de economía circular que busca convertir un pasivo ambiental en un recurso potencialmente útil.
Los atrapanieblas funcionan mediante superficies de malla que interceptan las diminutas gotas transportadas por la niebla. El agua se condensa sobre la estructura, desciende hacia canaletas y posteriormente puede ser almacenada. La tecnología posee una extensa historia de investigación en Chile y continúa siendo estudiada como alternativa complementaria para territorios sometidos a fuerte escasez hídrica.
Experiencias desarrolladas en el país han demostrado incluso que sistemas de mayor escala pueden producir cantidades significativas de agua bajo condiciones favorables. Investigaciones científicas continúan evaluando nuevos diseños, geometrías y materiales capaces de mejorar la eficiencia de captación.
En Tarapacá, además, la relación entre niebla y territorio posee características excepcionales. La presencia recurrente de camanchaca ha permitido durante miles de años la supervivencia de vegetación en uno de los lugares más secos del planeta. Según antecedentes oficiales, algunas formaciones de tillandsias pueden conservar restos vegetales enterrados cuya antigüedad alcanza varios miles de años.
Las tillandsias también cumplen una función ambiental significativa al colonizar superficies arenosas y contribuir a estabilizar dunas. La información turística oficial de Tarapacá destaca que en Alto Hospicio existe una de las concentraciones más densas conocidas de Tillandsia landbeckii, condición que refuerza el valor natural y potencial turístico del sector.
La jornada realizada en Minas Viejas busca precisamente avanzar en esa dirección: transformar el conocimiento científico en conciencia ciudadana y vincular la educación de las nuevas generaciones con la protección efectiva del territorio.
La participación de escolares, voluntarios y universidades permite además ampliar la mirada sobre un espacio que muchas veces pasa inadvertido para quienes transitan por el desierto. En medio de un paisaje aparentemente carente de vegetación, los tillandsiales constituyen ecosistemas extremadamente especializados, cuya existencia depende de un delicado equilibrio entre niebla, viento, arena y condiciones geográficas.

Por esa razón, su conservación requiere evitar el tránsito indiscriminado de vehículos, el depósito de residuos y otras intervenciones capaces de deteriorar formaciones que tardan largos períodos en recuperarse.
La experiencia desarrollada en Minas Viejas dejó así una imagen poco habitual, pero significativa: estudiantes aprendiendo sobre biodiversidad, voluntarios recuperando vegetación e investigadores instalando estructuras construidas con prendas descartadas para intentar convertir la niebla en agua.
Una combinación de educación, ciencia y reutilización que busca demostrar que incluso en uno de los territorios más áridos del planeta existen oportunidades para innovar, recuperar ecosistemas y construir una relación diferente entre Alto Hospicio y su patrimonio natural.
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