
Por Patricio Meza García.
En política, las palabras utilizadas para llegar al poder pueden transformarse después en una pesada mochila para gobernar. El reciente discurso del Presidente José Antonio Kast ante la Asamblea General de Naciones Unidas ofrece precisamente una oportunidad para observar ese fenómeno. El Mandatario describió un Chile que se habría estancado, que tomó malas decisiones y que, tras octubre de 2019, llegó incluso a “quebrarse”. Luego contrapuso ese diagnóstico con una idea central: “Chile está de vuelta”.
Desde la comunicación política, el problema no necesariamente está en reconocer las dificultades de un país. Todo gobierno necesita explicar desde dónde comienza y hacia dónde pretende avanzar. La dificultad aparece cuando la construcción del punto de partida exige instalar una imagen tan negativa de la realidad que, posteriormente, esa misma descripción termina condicionando la percepción sobre los resultados de la nueva administración.
Durante una campaña resulta comprensible que una candidatura marque diferencias con quienes gobernaron anteriormente. El adversario representa aquello que se quiere cambiar y el candidato promete una alternativa. Pero gobernar es diferente. Cuando durante meses se repite que el país atraviesa una emergencia, que la seguridad está deteriorada, que las finanzas enfrentan dificultades y que determinadas instituciones necesitan reconstruirse, esa narrativa deja de pertenecer exclusivamente al pasado. Se incorpora también al presente.
El propio Gobierno ha mantenido ese lenguaje durante sus primeros meses. En su Cuenta Pública de junio, Kast habló de emergencias en seguridad y en materia económico-fiscal, aunque sostuvo que la emergencia debía ser entendida como el punto desde donde Chile comenzaría a levantarse. Esa fórmula posee una ventaja política evidente: permite explicar la necesidad de medidas extraordinarias. Pero también tiene un riesgo comunicacional: aumenta las expectativas respecto de la velocidad con que deberían aparecer los cambios.
Allí surge lo que podríamos llamar el costo del relato del rescate. Si primero se convence a la ciudadanía de que el país estaba profundamente deteriorado y luego se anuncia que llegó una administración capaz de revertir ese escenario, llegará inevitablemente el momento en que las personas comiencen a preguntarse dónde están los resultados.
La política no se desarrolla únicamente sobre indicadores. También funciona sobre percepciones. Una disminución estadística de determinados delitos puede coexistir con ciudadanos que siguen sintiéndose inseguros. Una mejora macroeconómica puede convivir con familias que continúan teniendo dificultades para llegar a fin de mes. El Gobierno puede presentar avances concretos y, al mismo tiempo, existir sectores de la población que todavía no perciban esos cambios en su vida cotidiana.
Por eso resulta delicado construir una comunicación basada permanentemente en la excepcionalidad. Mientras más dramático sea el diagnóstico inicial, mayor será también la expectativa creada respecto del remedio.
En Naciones Unidas, Kast buscó mostrar precisamente el tránsito entre ambos momentos. Presentó el deterioro que, desde su perspectiva, sufrió Chile y posteriormente aseguró que el país estaba nuevamente avanzando, destacando cifras de seguridad, control fronterizo y condiciones para la inversión. El desafío comunicacional comienza ahora: lograr que esa afirmación pueda sostenerse más allá de un discurso.
Porque finalmente ningún relato gubernamental puede permanecer indefinidamente instalado entre la herencia recibida y la promesa futura. En algún momento la ciudadanía deja de preguntar cómo estaba el país cuando comenzó un gobierno y empieza a preguntarse cómo está viviendo bajo ese gobierno.
Ese es probablemente el verdadero examen de cualquier estrategia política construida alrededor de una emergencia. El diagnóstico puede explicar el comienzo. Lo que nunca podrá hacer es sustituir permanentemente los resultados.
Etiquetas :
Noticias relacionadas
octubre 17, 2026
La tranquilidad de las familias requiere seguridad y empleo
Yuseff Hilaja Rumie Seremi de Gobierno de Tarapacá Una familia necesita saber que sus hijos pueden salir a estudiar y
Leer más -->octubre 17, 2026
Concesiones: ganar-ganar con más transparencia y equidad
Marcelo Trivelli El sistema de concesiones ha sido una de las políticas públicas más exitosas de Chile. Gracias a la
Leer más -->
