logo diario longino

Supergusanos que comen plástico serán grito y plata

Compartir por RRSS :

Marcando una tendencia orgánica y emergente que tiene sus detractores, estos pequeños animales pueden operar como una especie de “miniplantas de reciclaje” con gran éxito y eficacia, degradando un material inerte.

Isabel Frías

Periodista U.C.

Que la necesidad tiene “cara de hereje” ahora tiene una nueva versión 3.0 y ello es posible como resultado de las diversas iniciativas que se están desplegando para revertir las nefastas consecuencias del cambio climático.

Sin embargo, esta vez, un desarrollo ha conseguido instalar un negocio emergente de muy fácil implementación, aparentemente. Y, si bien ya se conocía el poder de la acción recicladora de enzimas que transforman el plástico, el paso siguiente a derivado en gusanos: “Descubrimos que los supergusanos alimentados con una dieta de poliestireno no sólo sobrevivieron, sino que incluso tuvieron un aumento de peso marginal. Esto sugiere que los gusanos pueden obtener energía del poliestireno, muy probablemente con la ayuda de sus microbios intestinales”, lo ha comunicado oficialmente a la prensa acreditada el doctor Chris Rinke, desde Australia.

…SUBEN DE PESO

El alto académico y científico encabeza un equipo especializado de la Universidad Queensland (UQ) que desde hace un tiempo trabaja en la búsqueda de estas pequeñas criaturas hambrientas conocidas como “supergusanos”. 

El término superlativo lo han instaurado debido a que –en los experimentos que se llevan a cabo- las especies de Zophobas morio exhiben cierta transformación de aspecto grande y musculoso, y la evidencia ha determinado que esa magnitud (de peso) obedece a que “comen” y “degradan” los residuos de plástico, ni más ni menos.

De forma muy técnica, el grupo investigador ha podido rastrear la especie hasta enzimas específicas en sus bacterias intestinales que los convierten en energía posteriormente por su fisiología.

En una visión tradicional, esta última aclaración despierta reticencias entre ciertos ambientalistas, pero no en la industria vinculada al reciclado, tampoco en la robusta Industria del Plástico y en ciertos círculos se aplaude de manera decidida.

El equipo de la UQ se ha focalizado en el estudio del microbioma intestinal de Zophobas morio, sometiéndolas a diferentes tipos de dieta durante tres semanas: un grupo fue alimentado con salvado, otro con poliestireno (plástico)y a un tercero fue sometido a la ausencia de alimento.

Luego de ese lapso de estudio, se observaron diferencias calificadas como “relevantes” en las comunidades microbianas del intestino.

Así, llamó la atención que los contrastes entre los que pasaron hambre y aquellos que fueron alimentados con poliestireno, mostrando ambos menos diversidad de las microbacterias y una mayor presencia de agentes potencialmente “patógenos”.

La parte más dura de las conclusiones fue la siguiente: El grupo de gusanos alimentado con poliestireno experimentó estos efectos negativos para la salud, aunque “ganó peso” como resultado de su dieta de plástico.

LOMBRICES EN VERTEDEROS

En palabras del líder del proyecto, “descubrimos que los supergusanos alimentados con una dieta de poliestireno no sólo sobrevivieron, sino que incluso tuvieron un aumento de peso y (lo cual) sugiere que los gusanos pueden obtener energía del poliestireno, muy probablemente con la ayuda de sus microbios intestinales”, explica el Dr. Chris Rinke.

La técnica la llamaron metagenómica y estos científicos ya han podido “identificar un conjunto de enzimas bacterianas responsables de la degradación del poliestireno, lo que apoya las hipótesis planteadas en investigaciones anteriores. Se trata de los primeros conocimientos sobre las vías metabólicas que permiten a los supergusanos degradar el poliestireno, un proceso que, según los científicos, incluso produce valiosos subproductos”.

Otro integrante del experimento ha aportado con una reveladora explicación: “Los superlombrices son como minicentrales de reciclaje que trituran el poliestireno con la boca y lo entregan a las bacterias de su intestino”.

En definitiva, se trata de productos de descomposición y que pueden ser utilizados por otros microbios para crear compuestos de alto valor, como los bioplásticos.

Según señalaron los expertos, estos hallazgos se añaden a a una creciente lista de descubrimientos que corroboran que las enzimas pueden degradar los materiales inertes (como el plástico) y, por tanto, perfectamente están en condiciones de desempeñar un papel importante en los esfuerzos planetarios por gestionar mejor aquellos residuos no naturales.

Entre ellas ya están las enzimas de acción rápida que descomponen ese mismo material en solo 24 horas.  También existen enzimas que reducen los plásticos a una sola molécula o enzimas que pueden incrustarse en el material plástico para ayudar a su descomposición y superenzimas de ingeniería que engullen los residuos a gran velocidad.                       

¿Se está alterando la naturaleza de estos animales? es, sin duda, una pregunta que ronca y que, desde el continente de Oceanía se contesta sin miramientos ni juicios previos: Estas superlombrices pronto debieran verse a una “escala mayor” actuando en los mismos vertederos, hoy saturados en todos los puntos del globo.

Indicadores Económicos
Lunes 27 de Junio de 2022
  • UF: $33.047,39
  • Dólar: $898,80
  • Euro: $945,21
  • IPC: 1,20%
  • UTM: $57.557,00
Clima
Publicidad
Últimas Noticias
Facebook
Twitter

Please set your twitter API settings from here element pack settings to show your map correctly.

logo diario longino
Cambiar Contraseña

Ingrese su dirección de correo electrónico o nombre de usuario. Recibirá un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.