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Salud

Cómo sobrevivir a las noches de verano y no morir de calor en el intento: claves para mejorar el sueño

Autor

por diariolongino

Publicado

febrero 10, 2025

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Doctora Catalina Torres

Cuando las temperaturas suben y el calor invade nuestras noches, dormir bien puede convertirse en una auténtica odisea. Despertarse varias veces, dar vueltas sin encontrar una posición cómoda o simplemente no poder conciliar el sueño son experiencias comunes durante el verano. ¿Por qué sucede esto y cómo podemos solucionarlo? Aquí algunas claves para recuperar el sueño y descansar a pesar del calor.

¿Por qué cuesta dormir con calor?

Nuestro cuerpo necesita reducir su temperatura interna para poder conciliar el sueño. Durante la noche, la temperatura corporal desciende naturalmente, facilitando el descanso. Sin embargo, en noches calurosas este proceso puede verse interrumpido. Si la temperatura ambiente es alta, el cuerpo no logra disipar el calor de manera eficiente, provocando insomnio, despertares frecuentes o un sueño superficial y poco reparador.

Entonces, ¿qué podemos hacer? Aquí te dejo algunas recomendaciones prácticas para mejorar la calidad de tu sueño en verano:

1. Una ducha tibia antes de acostarte

Parece simple, pero darse una ducha tibia puede marcar la diferencia. Si bien podrías pensar que una ducha fría sería más refrescante, esta puede generar un efecto rebote y hacer que tu cuerpo produzca más calor para compensar la pérdida brusca de temperatura. Lo ideal es una ducha tibia o ligeramente fresca para equilibrar la temperatura corporal y favorecer el proceso natural de termorregulación.

2. Mantente bien hidratado durante el día

La hidratación es clave no solo para regular la temperatura corporal, sino también para el bienestar general. Beber suficiente agua durante el día te ayudará a mantener el cuerpo fresco y evitar los despertares nocturnos por sensación de calor. Eso sí, evita tomar grandes cantidades de agua justo antes de dormir para no interrumpir el sueño con visitas al baño.

3. Pijamas y sábanas: elige las telas adecuadas

El tipo de tela que usamos en nuestras prendas y ropa de cama influye directamente en la calidad del sueño. Opta por tejidos naturales como algodón o lino, que permiten la transpiración y ayudan a regular la temperatura corporal. Evita las telas sintéticas, que retienen el calor y pueden aumentar la sensación de sofoco durante la noche.

4. Evita el ejercicio intenso antes de dormir

Hacer actividad física es excelente para la salud, pero no antes de acostarte, especialmente en verano. El ejercicio eleva la temperatura corporal, y si lo realizas demasiado cerca de la hora de dormir, te será más difícil enfriarte y conciliar el sueño. Si te gusta entrenar, hazlo por la mañana o a primera hora de la tarde.

5. Usa métodos caseros para refrescar la habitación

Si no tienes aire acondicionado, no desesperes. Algunas estrategias sencillas pueden ayudar a mantener tu dormitorio más fresco:

  • Ventila la habitación durante el día, preferiblemente en las horas más frescas.
  • Coloca un ventilador cerca de un recipiente con hielo para generar una brisa más fresca.
  • Humedece ligeramente la almohada o las sábanas con un spray de agua para refrescarte sin empapar la cama por completo.

6. Mantén una buena higiene del sueño

Las altas temperaturas no deben ser excusa para descuidar tu rutina de sueño. Las siguientes prácticas te ayudarán a mejorar la calidad del descanso:

  • Evita la cafeína y el alcohol por la tarde y noche. Ambos afectan negativamente el sueño, y el alcohol puede aumentar la sensación de calor.
  • No te acuestes con el estómago lleno. Las comidas copiosas elevan la temperatura corporal, dificultando el sueño.
  • Desconéctate de las pantallas al menos 30 minutos antes de dormir. La luz azul de teléfonos, tablets y televisores altera la producción de melatonina, la hormona del sueño.
  • Utiliza el dormitorio solo para dormir. Evita usar la cama para trabajar, mirar televisión o realizar otras actividades que no estén relacionadas con el descanso.

Consulta a un especialista si los problemas persisten

Si a pesar de seguir estas recomendaciones continúas teniendo dificultades para dormir, podría ser el momento de consultar a un especialista en sueño. La falta de descanso no solo afecta nuestro estado de ánimo y energía diaria, sino también nuestra salud física y mental. Un profesional puede ayudarte a identificar problemas subyacentes y proponerte soluciones adecuadas a tu situación.

Conclusión: Dormir bien en verano es posible

El calor puede ser un obstáculo, pero con pequeños cambios y ajustes en tu rutina diaria, puedes recuperar la calidad de tu sueño. Mantenerte fresco, cuidar tu hidratación y adoptar hábitos saludables para el sueño te ayudará a sobrellevar las noches de verano y despertar con la energía que necesitas para enfrentar el día. No olvides que el descanso es una parte esencial de nuestra vida y merece toda nuestra atención, incluso en los días más calurosos del año.

Doctora Catalina Torres

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