El mirador de OVNIS estará ubicado cerca de Las Ovejas, una localidad de Neuquén, Argentina, en la que sus pobladores aseguran que estos avistamientos extraños ya forman parte de la vida cotidiana.

Las Ovejas, un pequeño pueblo en el norte de la provincia argentina de Neuquén, tiene el cielo diáfano y puro, tan característico de toda la región patagónica. Se trata de una pintoresca localidad que forma parte de un grupo de comunidades que habitan en esa zona cercana a la Cordillera de los Andes, en la que conviven productores de ganado, empleados públicos, y pequeños comerciantes.

La gente que vive allí dice estar acostumbrada a ver Objetos Voladores No Identificados (OVNI) surcando por ese cielo limpio. Para ellos –cuentan- es algo cotidiano, pero que no deja de ser fascinante.

Este humilde pueblito neuquino se convirtió en noticia hace pocos días, a partir de la decisión del intendente de construir un mirador para apreciar mejor aquellas extrañas apariciones que generan tanta curiosidad como magnetismo.

Vicente Godoy, el administrador de la comuna, aseguró además que ya tiene el proyecto ejecutivo para esa iniciativa y que cuenta con la mitad de los fondos para comenzar con las obras complementarias.

El lugar elegido para levantar ese mirador es La Puntilla, un corredor ubicado a pocos kilómetros del pueblo y a casi 500 kilómetros de Neuquén capital, tiene una belleza natural inigualable. Se estima que la obra será inaugurada antes de fin de año, y pasará a ser el primer mirador oficial de OVNIS del país.

La idea es construir una cafetería de forma hexagonal que tenga mucho vidrio para lograr la luminosidad y campo de visión suficiente hacia los 360 grados. También se proyecta un estacionamiento y la ampliación del mirador propiamente dicho, aprovechando la geografía montañosa de la zona.

“Hay muchas situaciones que han sucedido, hay mucha gente que ha podido ver (OVNIS). Esto es algo que se da desde siempre, no surge ahora”, reconoció el intendente, basándose en las decenas de testimonios de vecinos a lo largo de los años. Sin embargo, hay un caso muy llamativo que quedó grabado en la memoria de los habitantes de Las Ovejas. Ocurrió en la década del ’80 cuando se denunció un caso de abducción en Manzano Amargo, un pueblito vecino, muy cercano.

Fue tal el impacto que tuvo la noticia que el reconocido investigador de OVNIS argentino, Fabio Zerpa llegó al norte de la provincia para investigar lo que allí había ocurrido.

¿Sugestión? ¿Leyenda? El caso fue el punto de inflexión para que todos los habitantes de la zona comenzaran a hablar del tema. Muchos no lo hacían por vergüenza y temor a que no les creyeran.

Pero las denuncias de apariciones de OVNIS se fueron multiplicando con el correr de los años y hoy ya son parte de la identidad de todas esas pequeñas poblaciones.

“Muchas veces se han visto objetos no identificados, en La Puntilla. Los pobladores del lugar los han visto. Uno de ellos me contó que sobre el puente de Butalón salió una luz importante desde el agua”, relató el intendente al diario local La Mañana de Neuquén. Y fue más allá en sus comentarios. Dijo que en Colomichicó (un lugar dedicado históricamente a la minería) se habla de una “puerta cósmica” por la que ingresan y salen aquellos extraños objetos tripulados por supuestos visitantes de otros planetas.

Para mejorar la posibilidad de esos avistamientos es que nació la idea mejorar el mirador que ya está construido para anexarle unos 300 metros de balcones montados sobre riscos que tienen una altura de 1.000 metros. Desde allí también se puede apreciar el volcán Domuyo (4709 metros) que es considerado el “Techo de la Patagonia” y un centenar de cumbres nevadas que le dan al lugar un aspecto mágico.

En Las Ovejas, como en la mayoría de los pueblitos del norte de la provincia neuquina, abundan las leyendas y las historias de todo tipo que se vienen repitiendo desde el siglo pasado. El mirador de OVNIS, proyectado en La Puntilla tal vez sirva para confirmar aquellos relatos fantásticos de pobladores o, aunque más no sea, para que miles de personas que no son de allí aprovechen la visita para maravillarse con naturaleza pura y cuestiones más terrenales.

Por Mario Cippitelli. Neuquén, Argentina – @Chipitelix