La mezcla perfecta entre actividad física y pertinencia cultural es la que incorporó en sus actividades el programa Vida Sana para transmitir a los usuarios que participan de esta iniciativa en los consultorios a través de la enseñanza de bailes tradicionales andinos.

La Saya, la Diablada, el Tinku y la Morenada son hoy parte de las rutinas de ejercicios de quienes en familia llegan hasta los centros de salud municipalizados de la Región de Tarapacá para mejorar su condición de salud a través del ejercicio.

La referente técnico del programa Vida Sana del Servicio de Salud de Iquique, Berta Fernández, informó que se trabaja en conjunto con el Programa Especial de Salud y Pueblos Indígenas, Pespi, para difundir en la comunidad las danzas de nuestra zona norte y de paso reducir los índices de obesidad en la comunidad.

En la sala gimnasio del consultorio Cirujano Videla de Iquique se reunieron más de treinta profesionales que se desempeñan en distintos recintos de salud de la región para ser parte de las clases de baile que luego retransmitirán a sus pacientes.

“Ahora estas clases están enfocadas a los profesionales del programa Vida Sana y ellos a su vez tendrán que enseñar a los usuarios estas rutinas y coreografías”, especificó Fernández, quien destacó que en esta iniciativa están incluidas cada una de las comunas de la Región de Tarapacá.

Nutricionistas, profesores de Educación Física, sicólogos  y kinesiólogos destacaron la posibilidad de incorporar la pertinencia cultural en las rutinas que realizan en sus respectivos consultorios en beneficio de las familias que se inscriben en este programa.

La integrante del programa Vida Sana del consultorio Pedro Pulgar de Alto Hospicio, Carla Padilla, destacó el trabajo en conjunto que se desarrolló con salud intercultural y aseveró que de esta forma se pueden incorporar a más personas que provienen de países vecinos a las rutina de ejercicios. “Es una muy buena iniciativa que nos permite practicar actividad física de una forma más lúdica”, sostiene la profesional.