Miles de venezolanos intentaron retirar de los cajeros automáticos bolívares soberanos, la nueva moneda introducida por el gobierno para aplacar la crisis económica.

Pero sus intentos se vieron frustrados con cajeros automáticos que dispensaban apenas lo suficiente para un café.

Mientras el día a día se vuelve cada vez más difícil, continúa el éxodo de venezolanos a países vecinos.

Venezuela vive sumida en la incertidumbre en los primeros días de la nueva moneda del país.

El bolívar soberano, cuya circulación el gobierno oficializó este lunes, nace con la finalidad declarada de detener la hiperinflación, la subida descontrolada de los precios que ahoga día a día a los venezolanos.

El FMI ha estimado que la inflación cerrará el año por encima de 1.000.000%

En el primer día laborable desde su entrada en vigor la actividad comercial en las calles de Caracas y otros lugares del país sigue siendo escasa, igual que en los últimos días.

Muchos comercios evitan abrir ante la falta de información sobre el funcionamiento de la nueva divisa y el temor a que usarla prematuramente les cause un perjuicio del que tendrían difícil recuperarse.

Filas de gente para sacar dinero

Donde sí hay una actividad frenética es en los bancos, en los que los cajeros comienzan a dispensar con cuentagotas los nuevos billetes.

En una de las sucursales del Banco Provincial, uno de los principales del país, en el caraqueño municipio de Chacao, decenas de personas hacen cola horas antes de que abra sus puertas.

Buscan el nuevo bolívar soberano. Pocos son todavía los afortunados que han tenido en sus manos uno de los nuevos billetes.

Pronto se encuentran con la primera sorpresa.

A las 8:30 la oficina abre al público. Los caraqueños allí reunidos se arremolinan en torno a la empleada que a viva voz explica cuáles son los nuevos límites diarios para retirar efectivo.

Se afana por responder con su mejor sonrisa al aluvión de preguntas de los clientes desorientados.

En Venezuela, el efectivo escasea y, aunque uno tenga suficiente dinero en su cuenta, a diario se encuentra con grandes dificultades para sacarlo del banco o hacer pagos con tarjeta.

Freno a la hiperinflación

El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, asegura que el nuevo bolívar, que tiene un valor nominal de cinco ceros menos que el anterior, al que la hiperinflación había hecho ya totalmente inservible, servirá para detener la escalada de los precios.

El gobierno la achaca a lo que llama la “guerra económica”, la acción de “oligarcas” y especuladores que operan desde Estados Unidos, Colombia y otros países a los que ve como enemigos de la revolución bolivariana fundada por Hugo Chávez.

La oposición y los economistas de tendencia liberal sostienen que el programa de recuperación decretado por Maduro, del que el bolívar soberano es la propuesta estrella, será contraproducente y agravará el problema de la hiperinflación.

En la cola del Provincial, la gente no parece mostrar mucho interés en ese debate.

Se conforman con que les dejen retirar algo de su dinero.

Allí, la estudiante de 17 años Yorlen Torres explica que ella ya ha tomado una decisión ante la situación del país.

“No hay futuro aquí. En cuanto pueda me iré”.