El estadio Tierra de Campeones tendrá un retraso de seis meses en su construcción. Así lo confirmó ayer el representante de la empresa Incafal, Harold Mayne – Nicholls, quien dio a conocer esta noticia, tras un encuentro en el estadio Tierra de Campeones, donde invitó a la comunidad, dirigentes de juntas de vecinos, dirigentes deportivos, el alcalde y la directora de arquitectura del MOP.
En esa instancia el representante de Incalaf, la cual trabaja en la construcción del estadio, entregó información respecto al proyecto del estadio y confirmó que la obra va culminarse en septiembre del próximo año y no en agosto del 2018, como se había proyectado anteriormente.
Este retraso, no le gustó en absoluto al consejero regional Rubén Berrios, quien es presidente de la comisión de Deportes del Consejo Regional.
Berríos sostuvo que, no va a permitir atrasos injustificados y que esta información genera incertidumbre de cara al futuro, ya que puede volver a alterar el plazo de término del estadio.
“Terminará en septiembre su construcción y el plazo es en marzo, por lo que ahora será seis meses más tarde y esto es responsabilidad de la empresa que se adjudicó la ejecución del estadio. Es una muy mala noticia y no podemos permitir un atraso injustificado con el tamaño de envergadura que tiene esta obra para el deporte de esta región. No es posible que esto pase ahora porque en septiembre aparecerá otra cosa que puede atrasar nuevamente la obra”, sostuvo el core.
SESION
Berríos, agregó que, en la próxima sesión de pleno del Consejo Regional, abordarán este tema y que junto a los demás cores. Además, indicó que esto causa problemas al atletismo también, porque no habrá pista para la práctica del deporte y que el estadio finalmente estará habilitado en el 2020.
“No vamos a aceptar este atraso, porque tiene que cumplirse los plazos establecidos y la empresa perfectamente puede aumentar los turnos de trabajo y acelerar el término de la obra, pero como no quiere pagar más sueldos y más horas, se ahorran dinero y simplemente prefieren atrasarse”, expresó el consejero regional.
Rubén Berríos, también recordó que la obra tiene un valor que supera los 24 mil millones de pesos de los cuales el 55% fue entregado por el Instituto Nacional del Deporte y el 45% por del Consejo Regional.
“Es fácil que las empresas que se adjudican las obras prometan plazos y luego se atrasen, no es posible porque otra empresa pudo haber hecho el trabajo en los plazos establecidos”, sostuvo el core.