Los servicios de inteligencia estadounidenses tienen, según medios locales, información de que Corea del Norte está tratando de ocultar parte de su arsenal nuclear, pero Washington dijo el domingo que no peca de “ingenuo” en las negociaciones con Pyongyang.

El canal NBC y el diario The Washington Post informaron este fin de semana, ambos citando fuentes gubernamentales, que el régimen de Kim Jong Un tomó medidas para seguir ocultando algunos sitios nucleares secretos, incluso después de la cumbre del 12 de junio en Singapur en la que el líder norcoreano y el presidente estadounidense, Donald Trump, se comprometieron a desnuclearizar la península de Corea.

Según NBC, el régimen ha aumentado la producción de uranio enriquecido en los últimos meses, en paralelo con los contactos que llevaron al histórico encuentro entre ambos líderes.

Según los informes, los servicios de espionaje estadounidenses obtuvieron pistas que permiten concluir que Kim tiene la firme intención de conservar parte de su reserva nuclear.

La Casa Blanca no comentó oficialmente esta información. Pero el asesor de Seguridad Nacional John Bolton no lo negó durante una entrevista el domingo.

“Simplemente diré esto: usamos todas nuestras capacidades para entender lo que Corea del Norte está haciendo”, dijo a Fox News.

“Ninguno de los involucrados en estas negociaciones peca de ingenuo. El presidente dijo que no repetirá los errores de las administraciones anteriores”, agregó.

La frase posiblemente alude a los acuerdos negociados por los gobiernos de Bill Clinton y George W. Bush con Corea del Norte en los años 1990 y 2000, y que nunca han impedido que el país asiático desarrolle su programa nuclear.

En una entrevista grabada antes de la publicación de esta información y emitida el domingo, Trump renovó su confianza en el proceso.

“Hice un trato con él, le di la mano, realmente creo que habla en serio”, dijo el mandatario sobre el líder norcoreano en la entrevista de Fox News. “Creo que quieren hacerlo, tenemos muy buena química”, agregó en referencia a un acuerdo de desnuclearización.

“Pruebas inequívocas”

La cumbre de Singapur logró amainar las tensiones no solo entre los dos países sino también en la región, como lo demuestra la reciente decisión de Japón de reducir su nivel de defensa contra posibles misiles de Corea del Norte.

Tokio decidió, según publicó el domingo el diario Asahi Shimbun, no desplegar barcos equipados con sistemas antimisiles Aegis en el Mar de Japón. El país también suspendió sus simulacros públicos de evacuación contra posibles misiles norcoreanos.

Pero el apretón de manos entre Kim y Trump no condujo ni a un cronograma ni a términos específicos para el desmantelamiento del arsenal nuclear norcoreano.

Citando a funcionarios de inteligencia no identificados, NBC informó que Corea del Norte tenía la intención de “obtener cualquier concesión” de Estados Unidos en lugar de abandonar sus armas atómicas.

“No hay evidencia de que (los norcoreanos) estén reduciendo sus reservas o deteniendo su producción nuclear”, dijo un funcionario estadounidense citado por NBC.

“Existe una evidencia absolutamente inequívoca de que están tratando de engañar a Estados Unidos”, agregó la fuente, aunque Corea del Norte ha cesado sus pruebas nucleares y de misiles balísticos desde hace varios meses.

El principal centro nuclear de Corea del Norte es Yongbyon.

El sitio de referencia en el estudio de Corea del Norte 38 North anunció hace unos días, basándose en imágenes de satélite, que Pyongyang continuaba las operaciones en su planta de enriquecimiento y estaba en proceso de mejorar el centro de investigación.

Sin embargo, advierte 38 North, este trabajo “no debe verse” en relación con “la promesa norcoreana de desnuclearización”. Puede ser, según el medio, que los equipos nucleares “hagan lo habitual mientras esperan órdenes específicas de Pyongyang”.

Corea del Norte hizo explotar a fines de mayo Punggye-ri, su único sitio de pruebas nucleares, donde realizó sus seis pruebas atómicas, en un gesto de buena voluntad antes de la cumbre con Estados Unidos.

La próxima reunión de alto nivel será entre el líder norcoreano y el secretario de Estado estadounidense, Mike Pompeo.

“Hay mucho trabajo aquí y allá. Mi equipo ya está trabajando en ello, y volveré a Pyongyang pronto”, dijo Pompeo recientemente.