De acuerdo a los datos del Censo 2017, en Chile la población de personas mayores alcanza los 2.850.171, equivalente al 16,2% de los habitantes. Un dato que refleja el escenario de envejecimiento acelerado que enfrentamos como sociedad.

¿Está el país preparado para esta situación? o ¿estaría usted dispuesto a pagar un impuesto específico para ayudar a las personas mayores? Son algunas de las consultas que realizó la Encuesta Nacional sobre Inclusión y Exclusión Social de las Personas Mayores en Chile desarrollado por el Servicio Nacional del Adulto Mayor (Senama) y la Facultad de Ciencias Sociales de la U. de Chile.

La entrega de los resultados se realizó esta mañana en un desayuno en el Salón Montt Varas del Palacio de La Moneda, donde asistieron cerca de 60 adultos mayores. La actividad estuvo encabezada  por el  ministro de Desarrollo Social, Alfredo Moreno, quien fue acompañado por la Primera Dama, Cecilia Morel, además de dirigentes de organizaciones de personas mayores y académicos, entre otros.

Principales  resultados

El estudio, que incluyó una muestra de 1.200 casos encuestados de manera presencial y que se realiza por quinta ocasión, refleja que existe pesimismo e insatisfacción por parte de los chilenos en torno a la vejez. El 71% considera que la preparación institucional es “poco o nada”, aunque el 62% reconoce que se está preparando “poco o nada” para enfrentar esta etapa de la vida.

Ante este resultado la Primera Dama, Cecilia Morel, destacó que el Gobierno del Presidente Piñera impulsa una política de envejecimiento positivo, por lo cual desarrollará el “Plan Adulto Mejor”.

“Yo quiero reafirmar aquí el compromiso del gobierno, tanto como el de mi marido, Sebastián Piñera, porque pusimos especial atención  –así como en los niños- a los adultos mayores dentro de las prioridades y urgencias que tenemos como país. Como gobierno estamos desarrollando un plan de envejecimiento positivo, un plan integral e intersectorial que va a abarcar tanto las necesidades de salud, como de integración social, respetando sus derechos y seguridad en los distintos aspectos de sus vidas”, dijo la Primera Dama.

Asimismo, Cecilia Morel agregó que “este es nuestro compromiso como gobierno, y lo estamos desarrollando, por lo que esta encuesta para nosotros es una muy valiosa información para poner urgencia, pero también para poder ir mejorando los planes que ya tenemos”.

Respecto al pago de un impuesto específico que permita financiar beneficios para la población adulta mayor, el 44% de los encuestados se mostró dispuesto. Si bien, la cifra representa un alza respecto a la medición anterior (26%), igual se encuentra por debajo del promedio alcanzado hasta 2013.

Además, un 57.2% de los encuestados atribuye las principales responsabilidades por el bienestar de las personas mayores al sistema político, y en menor medida a los sistemas familiares (34,2%)  o a los mismos adultos mayores (5,9%).

Una vez obtenidos los resultados, el ministro Moreno destacó que es “esencial tener un buen diagnóstico para poder trabajar en un tema que en realidad es un magnífico desafío. En 2025 los adultos mayores van a llegar a ser el 25% de la población en Chile, es decir, uno de los grupo más importantes dentro del país (…) Son personas que tienen tremendas condiciones para poder colaborar en múltiples áreas, sea en el trabajo, el turismo, la entretención, y la colaboración en temas de voluntariado, entre otras cosas”.

Y agregó que “en definitiva, son personas que en su gran mayoría están en la plenitud de sus facultades, que son perfectamente autónomas –como señalaba la Primera Dama en su intervención- lo que puede ser muy favorable para sus propias vidas y también para el país”.

Las opiniones de los chilenos acerca de los niveles de integración social de los adultos mayores es pesimista, ya que el 73% consideró que están marginados; mientras que el 68% de los encuestados considera que no pueden valerse por sí mismos.

Esta cifra representa la visión que la sociedad tiene de la vejez, ya que de acuerdo a los datos de la Encuesta Casen 2015, las personas mayores presentan un 85% de autovalencia y sólo un 15% de dependencia.