Una experiencia tremendamente emotiva y un caso jurídico complejo y muy interesante. Estas características reúne la situación que vive hoy el estibador marítimo iquiqueño Ángel Canales Espinoza,  quien cumplía condena en prisión y fue puesto en libertad tras casi cuatro años y tendrá una nueva oportunidad para probar su inocencia que alegó siempre.

Todo surgió a raíz de los nuevos antecedentes entregados en el Recurso de Revisión interpuesto por la Defensoría Penal Pública ante la Corte Suprema, la que aceptó considerarlos y finalmente anuló el juicio en que fue condenado a 10 años y un día, por una acusación de robo con violencia.

El citado pronunciamiento dio lugar a que el jueves 15, en una audiencia de revisión de medidas cautelares, el Tribunal Oral en lo Penal de Iquique ordenara su libertad inmediata, estableciéndole sólo la restricción de arraigo nacional hasta que se efectúe el nuevo juicio en que se verá esta causa, lo que debe acontecer el próximo 24 de abril. En la oportunidad estará en juicio tanto la situación deAngel Canales, como del segundo condenado por los mismos hechos, identificado por las iniciales H.A.C.

“Lo fundamental de esta experiencia es algo de muy difícil ocurrencia, porque la ley es muy restrictiva en este punto. Y fue posible porque la principal testigo del juicio oral admitió que mintió en su testimonio contra nuestro defendido y fue condenada por eso por los tribunales. Tal constatación de falsedad permitió que nuestros defensores penitenciarios pudieran fundamentar sólidamente un Recurso de Revisión que la Corte Suprema declaró admisible y luego la hizo anular el juicio y ordenar que se realice de nuevo”. Así lo explica el Jefe de Estudios de la Defensoría Regional de Tarapacá, Gabriel Carrión.

ITINERARIO

El abogado detalla que la denuncia inicial sitúa el delito de un robo con violencia en la madrugada del 3 de septiembre del año 2011, lo que motivó el juicio oral realizado en agosto del 2014, en que se condenó a dos personas, una de ellas Angel Canales, como autores. El principal testimonio en contra del ahora liberado fue de una testigo protegida, quien tres años después admitió que mintió cuando le atribuyó culpabilidad.

La nueva versión significó a la mujer ser enjuiciada por falso testimonio y declarada culpable, pero también permitió que se configurara uno de los requisitos fundamentales para que la Corte Suprema admita tramitar un Recurso de Revisión. Con tales antecedentes la Unidad de Corte de la Defensoría Nacional, en Santiago, logró que la Corte Suprema invalidara la sentencia  y ordenara la realización de un nuevo juicio, según su pronunciamiento de fecha 13 de marzo de este año.

El ahora excarcelado Angel Canales, sólo se enteró de la posibilidad de liberación al momento de concurrir a la audiencia de revisión de medidas cautelares cumplida este jueves ante los jueces Andrés Provoste, que presidió, Carlos Contreras y Franco Repetto. “Cuando pude hablar con él me escuchó sorprendido y luego empezó a orar”, narra el defensor penal público Yamil Cabrera.

En la oportunidad también estaban presentes funcionarias de la defensa penitenciaria y la madre del representado, Ximena Espinoza, quien comenzó a sollozar, por lo que el magistrado Provoste pidió que se apresuraran los trámites para que se materializara la libertad y pudiera recibir a su hijo.

Finalmente Ángel Canales pudo abrazar a sus familiares poco después de las 15 horas, cuando salió del edificio judicial y se encontró con su pareja Daniela Neira.

PRESUNCION DE INOCENCIA

El Jefe de Estudios de Tarapacá concluye: “Es una experiencia estremecedora en lo personal, sin duda, y en lo jurídico también tiene un elemento contundente: cuando los defensores penales públicos mantenemos nuestra alegación en favor de nuestros representados, estamos ejerciendo un deber muy importante, que es abogar por la presunción de inocencia, y esa garantía, en este caso, pudo renacer al descubrir nuevos antecedentes jurídicamente válidos como para anular una sentencia que ya había condenado a una persona. Y eso revitaliza la importancia de nuestro rol como defensa penal pública al servicio de los derechos fundamentales de las personas y la justicia”.

AGRADECIDOS

Los protagonistas de esta vivencia humana coinciden en remarcar su agradecimiento, a su dios, a los abogados que los apoyaron, a la Defensoría Penal Pública, y también en que ahora iniciarán una etapa más luminosa en sus vidas. El liberado Ángel Canales lo expresó luego de abrazar a sus seres queridos: “Me enteré recién cuando me senté con el defensor. Y ahora me siento contento, agradecido del Señor, alegre de poder demostrar que soy inocente como lo dije desde el comienzo. El trabajo del equipo de defensa penitenciaria fue buenísimo, gracias a ellos pudimos llegar hasta la Corte Suprema. Y ahora voy a buscar a mis hijas, eso lo primero”.

Por su parte, la esposa de Angel Canales, Daniela Neira, quien fue la primera persona que lo abrazó al salir en libertad tras cuatro años subrayó: “Tenía la certeza de que iba a salir, porque fue acusado de algo que él no hizo”.

“Ante todo le doy gracias a mi Dios, porque soy una mujer creyente y este resultado lo esperé tantos años”, expresó Ximena Espinoza, madre del estibador portuario liberado. Ella destacó también sus agradecimientos al abogado Manuel Choque, quien le patrocinó la querella contra quien resultó condenada por prestar falso testimonio en el juicio contra su hijo, gestión que fue clave para posibilitar la revisión del caso. Además expresó su gratitud para con toda la oficina de defensa penal pública penitenciaria, destacando el rol del abogado Javier Araya, quien – desde ese equipo – inició la presentación del recurso de revisión.