Un ajuste fiscal de austeridad y una reforma tributaria son los primeros ejes que enfatizó el nuevo ministro de Hacienda, Felipe Larraín, quien vuelve a la sede en Teatinos 120 luego de estar en la jefatura de esta cartera durante todo el gobierno anterior de Sebastián Piñera: entre 2010 y 2014.

En ese sentido, hay malas y buenas noticias para Larraín.

Lo malo es que recibió un día antes el cambio de mando con el déficit fiscal estructural cifrado en un 2,1%, y no un 1,7% del Producto Interno Bruto como había sido anunciado en enero pasado.

Situación en la que realizarán un análisis con la unidad de presupuestos, sin descartar una auditoría para determinar por qué la variación respecto a la proyección.

En tanto, la buena noticia es la proyección favorable de la Encuesta de Expectativas Económicas del Banco Central que elevó las cifras de crecimiento para este año desde un 3,2 a un 3,5%, que seguiría en aumento casi al 4% en 2019.

El ministro, Felipe Larraín, aseguró que ‘sí o sí’ este año buscarán una reforma tributaria para simplificar el sistema, junto a “apretar el cinturón”, en un declarado plan de austeridad fiscal; pero no como un “mega ajuste”.

Al respecto, el diputado socialista y último presidente de la comisión de Hacienda, Manuel Monsalve, criticó este enfoque del nuevo gobierno, asegurando que será difícil que el Congreso, con mayorías de oposición, aprueben un reajuste tributario que pueda bajar los impuestos a las empresas.

El presidente de la Comisión Nacional de Productividad, Joseph Ramos, indicó que las proyecciones al alza del crecimiento ayudarán a suplir el millonario déficit que deja como legado la administración Bachelet.

Al respecto, fuentes especulan que la Comisión Nacional de Productividad no es del interés del Gobierno ni para el ministro de Economía y podría desaparecer.

Por otra parte, Hacienda aseguró que no habrán modificaciones con plazos para la Operación Renta, mientras que la permanencia del director del Servicio de Impuestos Internos, Fernando Barraza, lo verá con el Presidente.

El dólar, según la encuesta de expectativas del Banco Central, subirá sobre los $610 dentro del año, mientras que en el corto plazo, 60 días, se estabilizará sobre los $600.
En relación al Imacec, las estimaciones son más optimistas, ya que sitúan al indicador, en su variación de 12 meses, en un 4,2%.

Fuente: biobiochile.cl.