La puesta en venta del libro de Michael Wolff sobre la Casa Blanca, prevista la semana que viene, fue adelantada a este viernes a pesar de los intentos de Donald Trump de evitar su publicación porque según él está “lleno de mentiras”.

Trump movilizó en las últimas horas a sus abogados para impedir en vano la publicación de un libro sobre su primer año en la Casa Blanca y que motivó su dramática ruptura pública con su exjefe estratégico, Steve Bannon, en medio de un escándalo.

El mandatario afirma que el libro está “lleno de mentiras” y se basa en “fuentes que no existen”.

“¡No autoricé ningún acceso a la Casa Blanca (de hecho le dije que no varias veces) al autor de este libro falso! Nunca hablé con él para el libro”, aseguró en Twitter en referencia a Michael Wolff, que firma “Fuego y furia: dentro de la Casa Blanca de Trump”.

Una firma de abogados envió en su nombre una carta de 11 páginas al autor y al editor del libro, conminándolos a suspender su publicación y distribución.

La obra —que ya circula en las redacciones en Washington, entre ellas la de AFP— se basa en unas 200 entrevistas con funcionarios oficiales y muestra una Casa Blanca sumergida en una caótica y permanente guerra intestina a lo largo del primer año de gobierno de Trump.

Los abogados del presidente apuntan en su carta que “el señor Trump exige que se interrumpa y evite cualquier publicación, divulgación o distribución del libro”, y además que los responsables publiquen “una retractación plena y completa así como un pedido de disculpas”.

También exigen una copia del mismo para “evaluar adecuadamente las declaraciones contenidas”.

A raíz de la “demanda sin precedentes“, la editora del libro decidió adelantar al viernes el lanzamiento, que originalmente estaba previsto la semana próxima.

“Fuego y furia” ya encabezaba todas las listas de pedidos de compra anticipada.

El autor del libro, Michael Wolff, publicó también el jueves un largo artículo en la edición digital de la revista The Hollywood Reporter, en el que deja clara su opinión sobre lo que ha visto en el título: “Mi año en la loca Casa Blanca de Trump”.

Bannon, llamado a silencio

La divulgación el miércoles de fragmentos del libro provocó la espectacular ruptura de Trump con el controvertido Bannon, quien fue uno de los coordinadores de su campaña electoral y durante poco más de un semestre fue Jefe de Estrategia de la Casa Blanca.

Bannon, quien renunció al cargo en agosto, formuló declaraciones explosivas a Wolff para el libro.

En particular, afirma que el hijo mayor de Donald Trump cometió “traición” por sus contactos con gente allegada a Rusia durante la campaña y sus turbios negocios, denuncias que llevaron al presidente a una explosión de ira.

En una virulenta nota oficial, Trump afirmó el miércoles que Bannon había “perdido la razón”desde que fue despedido de la Casa Blanca por filtrar “noticias falsas” a la prensa.

Abogados del presidente también enviaron una notificación legal a Bannon, para alertarlo de que podría ser pasible de proceso criminal por violar un acuerdo de confidencialidad después de haber dejado de trabajar en la Casa Blanca.

Un “gran hombre”

El jueves, Bannon buscó reacomodar las fichas con su exjefe, y en una entrevista de radio dijo que Trump era “un gran hombre”.

“Lo apoyo sin descanso, ya sea que esté de viaje en el país (…) o en la radio o en la web”, señaló Bannon a la radio Sirius XM.

En su artículo sobre el contenido de su libro y su experiencia en la Casa Blanca, Wolff describe un escenario caótico en la presidencia, con reuniones a los gritos y filtraciones a la prensa para eliminar adversarios en la disputa por el poder.

Según Wolff, la hija de Trump y su marido, Ivanka Trump y Jared Kushner, son quienes llevan realmente las riendas de la Casa Blanca y los responsables de las renuncias de Bannon y del primer Jefe de Gabinete, Reince Priebus.

El artículo describe también a Trump como un hombre incapaz de controlar la Casa Blanca, que se repite constantemente para desesperación de sus allegados y que hasta tiene dificultades para reconocer a sus propios amigos.

Para contener las filtraciones, la Casa Blanca anunció que a partir de este jueves estará prohibido el uso de teléfonos celulares personales en el ‘West Wing’, el ala operativa de la presidencia y centro neurálgico del poder estadounidense.