El papa Francisco partió este sábado de Daca tras un delicado viaje de seis días a Birmania y Bangladés que tuvo como telón de fondo la crisis humanitaria de los rohinyás.

El avión del jefe de la Iglesia católica despegó de la capital de Bangladés a las 17:09 locales (8:09 en Chile), indicó un periodista que viaja en él.

En la última jornada de esta gira, el sumo pontífice visitó a las Misioneras de la Caridad, la congregación fundada por la Madre Teresa de Calcuta, y por la tarde se reunió con religiosos y jóvenes de Bangladés.

Este viaje papal estuvo marcado por la crisis de la minoría musulmana de los rohinyás.

Aunque el papa argentino ha denunciado tenazmente desde el Vaticano la situación de los rohinyás, en su gira por Birmania y Bangladés el éxodo de esta minoría musulmana constituyó una línea roja, que marcó la semántica de sus discursos.

El pontífice esperó a estar en Daca para pronunciar en público la palabra “rohinyá”, utilizada generalmente por la comunidad internacional y repetida en la Basílica de San Pedro en el Vaticano, pero tabú en Birmania.