Estados Unidos consideró este miércoles como “un paso atrás para la democracia en Bolivia” que el presidente Evo Morales haya obtenido luz verde para postularse a un cuarto mandato consecutivo, aunque un referendo el año pasado le negara esa posibilidad.

“Estados Unidos está profundamente preocupado por la decisión del 28 de noviembre del Tribunal Constitucional de Bolivia de declarar inaplicables disposiciones de la Constitución del país que prohíben a los funcionarios electos, incluido el presidente, cumplir más de dos mandatos consecutivos”, señaló el Departamento de Estado.

“La decisión no tiene en cuenta la voluntad del pueblo boliviano”, subrayó el comunicado oficial, al recordar que dos veces en la última década Bolivia votó a favor de limitar a dos los mandatos consecutivos del presidente: primero al aprobar la Carta Magna en 2009 y luego en un referendo en 2016.

La vocera del Departamento de Estado, Heather Nauert, recalcó en la declaración que “los bolivianos han hablado claramente sobre esta cuestión” y dijo que Estados Unidos se suma para pedir al actual gobierno de Morales que respete “la voz del pueblo”.

El fallo del Tribunal Constitucional boliviano, adoptado por unanimidad, considera que el derecho humano a participar libremente en las elecciones prevalece por encima de las limitaciones de la Constitución.

La Carta Magna boliviana, que el propio Morales suscribió en 2009, sólo permite a las autoridades una reelección consecutiva.