El presidente de Bolivia, Evo Morales, confirmó en conferencia de prensa que el suboficial Jaime Rubén Díaz Pezo y el cabo segundo Nicolás Antonio Morales, los carabineros detenidos en territorio altiplánico, serán devueltos a Chile.

La autoridad enfatizó que la decisión se produce en base “a los principios de paz y diálogo que caracterizan al Estado de Bolivia, en donde la convicción de revancha y venganza no forman parte de nuestro país”.

Morales detalló que los funcionarios no serán llevados a la justicia local, por lo que serán devueltos a sus familias, perseverando a cada instante su seguridad”.

En ese punto, recordó las palabras de Magdalena Pezo, madre del suboficial Rubén Díaz Pezo, quien pidió tener “lástima” por su hijo y el compañero, puesto que “ellos sólo hacían su trabajo”, asegurando que como autoridades “no podíamos generar esa desolación entre los cercanos a los uniformados”.

“Invito al Gobierno de Chile a retomar el diálogo bilateral para tener protocolos de acción en este tipo de incidentes. Es hora de resolver nuestros temas pendientes”, agregó el jefe de Estado altiplánico.

COMPARACIÓN CON LOS CIUDADANOS BOLIVIANOS EN CHILE

Durante su discurso, Morales comparó el incidente con lo sucedido con los nueve ciudadanos bolivianos, quienes en junio de 2017 fueron condenados y expulsados del país como autores de los delitos de contrabando y robo con intimidación, agregando el porte ilegal de armas en el caso de los dos sujetos que eran militares.

“Nuestro gobiernos hizo un proceso justo con los carabineros pese a que los nueve bolivianos no fueron tratados con el mismo trato”, aseveró la autoridad, agregando que los funcionarios nacionales “no sufrieron ninguna presión física ni psicológica”.

Según el presidente altiplánico, el hecho ocurrido este viernes demuestra “lo que debe hacer el Estado con respecto a incidentes fronterizos”, añadiendo que los funcionarios y militares bolivianos fueron sometidos a tratos “de extrema violencia, colocándolos con boca a la tierra y permitiendo que los contrabandistas los flagelen”.

“Fueron sentenciados como ladrones por la mismísima Presidenta de Chile y exhibidos como delincuentes ante los medios de comunicación, para finalmente ser procesados injustamente por sus sistema judicial”, remarcó Morales, sentenciado que la decisión tomada por su gobierno “es un ejemplo al mundo de que el odio se vence con clemencia”.

Fuente: 24horas.cl.