Un fuerte llamado a protegerse contra la Influenza formuló el doctor del Hospital de Iquique Kenssel Vildoso, especialista en patologías broncopulmonares y que actualmente trabaja para mejorar los índices de vacunación durante la actual campaña contra esta enfermedad.

El especialista, explicó que “en la mayoría de los casos” este virus se contagia entre una persona enferma y las sanas a través de las gotitas de saliva que se generan al toser o estornudar. Agregó que el principal mecanismo es a través de las manos, que tocan superficies contaminadas con secreciones respiratorias de un enfermo que tosió o estornudó recientemente. “Al llevarse las manos contaminadas a la cara, el virus ingresa a las vías respiratorias. Por ello es importante el lavado frecuente de las manos y el taparse la boca al toser o estornudar cuando se está enfermo. También es recomendable que el enfermo use una mascarilla cuando está en presencia de otras personas”.

Vildoso, destacó que para la influenza estacional existe una vacuna que se aplica anualmente y que está indicada en todas las personas. Enfatizó que el Ministerio de Salud cada año realiza una campaña gratuita para los que tienen mayor riesgo de presentar complicaciones, como los adultos mayores, embarazadas, lactantes y portadores de enfermedades crónicas. “La vacunación también está indicada para todo el personal de salud, porque están más expuestos al contagio”.

“La influenza puede prevenirse practicando medidas básicas de higiene, como el lavado frecuente de las manos con agua y jabón o con preparados de alcohol-gel y el uso adecuado de pañuelos para cubrirse la boca y nariz al toser y estornudar”, especificó el médico del Hospital de Iquique.

Influenza

Kenssel Vildoso, explicó que se trata de una enfermedad respiratoria aguda, producida por el virus de la influenza. Sostiene que a diferencia del resfrío común, sus síntomas son de mayor intensidad y gravedad. “La duración de la enfermedad es “autolimitada”, es decir, mejora sola al cabo de unos días. Sin embargo, a veces puede producir cuadros más graves, como neumonía y otras complicaciones, que con escasa frecuencia pueden llevar a la muerte. Estas complicaciones se dan especialmente en personas mayores, en personas con enfermedades crónicas, en niños lactantes y en embarazadas”.